En 1934, nació en Madrid Antonio Martínez, director de la Escuela de Tenis del Club de Tenis Chamartín y fundador de la Escuela de Maestría de la RFET. El pasado mes de abril, en 2026, falleció a los 92 años.
Un legado de 60 años se recordó el sábado en el Día del Socio del Chamartín. El profesor de profesores, la sencillez de lo difícil, la pasión por la enseñanza, el capitán de los nuestros, el ejemplo de sus pupilos de la escuela. Tantas cosas ha sido antonio y tanto le debe su Club, el Chamar, que se merecía el homenaje en sus pistas, las que tantas veces le han visto corregir un golpe, enseñar un saque o animar a un alumno.
La pista 16 se engalanó como correspondía para acoger a su escuela, la que tantas alegrías le ha dado; y a sus entrenadores, que miraban al cielo de vez en cuando. Aquí estabas hoy seguro, viendo a tus niños, a los que aún estar por formar y a los que ahora forman a otros. Guiado por Ainhoa Arbizu, el acto de entrega de premios de los más pequeños, los que son el futuro, fue un recorrido por todas las competiciones del Club y las federadas, con éxitos, aprendizajes, valores y sonrisas. Desde la Fedetenis a la Master Cup; pasando por el ranking, la Liga de Promoción y la Juvenil; y finalizando con los Campeonatos de Madrid y de España.
Personalidades del mundo del tenis como Rafael Nadal, Alex Corretja, Feliciano López, Rafael Jódar, Martín Landaluce, Miguel Díaz o Tati Rascón dejaron un mensaje muy especial para Antonio. Ainhoa Arbizu entrevistó a Nicolás Ramos, presidente del CTCH; a Alberto Martínez, director de la Escuela de Tenis del Club; a Tati Rascón, presidente de la FTM; y a Natalia Martínez, hija de Antonio. El periodista Goyo Ybort leyó unas palabras que había escrito para Martínez y entregó a Natalia un libro de la Copa Faulconbridge, en la que participó su padre.
Tras esta parte de entrevistas y recuerdos, Ainhoa guio a Natalia hacia la grada de la pista 16, donde pudo destapar la placa en honor a su padre. Un lugar muy especial que mantendrá vivo su recuerdo. Continuó el recorrido por la pista y llegó al número 16, que ya no estaba. Ahora, tras unas telas rojas, aparecía la nueva denominación: la pista Antonio Martínez. Al lado, una silueta, la del maestro sacando. Todos se unieron a la foto al lado del profesor, del capitán, del padre, del amigo, del director, del maestro de maestros.
Aquí estarás siempre, Antonio. En tu Club, en tu Chamartín.













































































































































